Me has recordado a un familiar que tengo. Tiene algo de pasta porque se dedica a un sector donde se gana bien, pero el problema es que es su medida de todas las cosas. Es decir, lo único que le importa en la vida es el dinero, le encanta hablar de lo que vale esto o aquello y mide el valor de las personas por lo que ganan. Cuando vuelve a su pueblo no lo soporta ni dios, y él piensa que es por envidia de su éxito en la vida, pero en realidad es porque es un capullo integral.
Tengo amigos con mucho más patrimonio, alguno incluso que podría perfectamente vivir sin dar palo al agua, pero que jamás hacen sentir de menos a nadie, no se pasan la vida hablando de sus propiedades ni valoran a las personas por lo que tienen sino por lo que son. Y oye, esos no van diciendo que la gente les tenga envidia ni blablabla.