En el colegio, envenenaron a mí hermano dándole lentejas, alimento al que el tiene alergia, y le llamaron dictador machista a mí padre y florero a mi madre por pedir explicaciones. No hubo justicia ni de parte del colegio ni llegó a la policía porque mi madre se nego porque » el que dirán» si lo denuncian, y lo peor es que mi padre claudicó». A mí me hicieron bullying años por ser Otaku, tímida y padecer muchas otitis, más de las que puede alguien imaginar. Tampoco hicieron nada por mi. Ni mis padres denunciaron a la policía ni el colegio tomo medidas. Y yo era menor de edad y ni sabía que procedimiento había que hacer para denunciar acoso escolar. Ignorancia pura y dura, preferencia por las apariencias. Literalmente eso. Ojalá pudiéramos cambiar el pasado. Pero por desgracia no se puede. Pero si podemos sanar y podar de nuestras vidas a la gente que no nos hace ningún bien. E intentar hacer lo que de verdad queremos. Pero mientras no eduquen en el respeto, el acoso escolar no terminará