Yo tengo mis diarios de cuando tenía 15 poniendo a parir a mi madre, emborronados con mis lágrimas, no me atrevo ni a mirarlos porque se que escribí barbaridades que no eran más que mis propias movidas descargadas sobre ella, desde los 22 hasta mis 40 tengo una relación maravillosa con ella, nos contamos todo, busco su consejo, respeta mis decisiones, viajamos juntas, me ayuda en la crianza… Un gusto, de verdad…
Estate atenta, por si pasa algo, pero no tiene por qué ser algo terrible en vuestra forma de criar.
Un abrazo y mucha fuerza