Si yo tuviese sitio también me ponía uno. Es que a veces cuando no doy dormido pienso que si lo pusiera en el lavabo que me tocase pondría mis potingues sin tener que guardarlos inmediatamente después de usarlos y miles de fantasía más.
Si tenéis el dinero para pagar y el sitio suficiente en el cuarto de baño sabes perfectamente que al final vais a cambiarlo, por qué prolongar las quejas, reproches o enfados semanas o meses. Que se ocupe él de la reforma.