Entiendo tu situación pero no estoy de acuerdo con todas las perspectivas del foro. Como pareja de alcohólico, te puedo decir que es muy duro y que alrededor del mismo también se necesita mucha empatía y terapia. Las mentiras son parte de la enfermedad. En un inicio, yo también me sentí engañada. Decidí apostar y, tras dos años de tratamiento, lleva dos años sin probar ni gota. Es duro porque hay que reconstruir la confianza tanto en tu pareja como en ti misma. También es duro porque te sientes sola, si no te sientes preparada has hecho divino en romper el circulo cuanto antes. Mi comentario no aporta nada y puede llegar a ser contradictorio pero solo quiero dar esperanza a las familias y parejas de estos enfermos y que aunque el porcentaje de recaída sea alto y tengas que convivir con el miedo de «y si cae?» A veces, merece la pena. Repito es una enfermedad, nadie la elige y no es tan fácil salir. Besos y ánimo !