Creo que habría que dejar claro que porque el hermano de la autora tenga una «relación» de año y medio (que ya de por sí es de risa, porque se les presupone una edad…) con una persona, no quiere decir que ella o su hija tengan que tener relación con la autora y menos con su hija, es que ya son dos veces «pues ya que…», ya que es mi novia, te la comes, y ya que tiene una hija, te la comes x2. No. Dice que se han visto dos veces, todos son desconocidos para todos, por favor, hay que proteger a los niños. Lo que más miedo me da de la historia es que dos «adultos» se encaprichen y jueguen a la casa de la pradera inventando nuevas familias. Eso sí que es confuso y doloroso para niños que no entienden. Yo de pequeña dejé de contar los nuevos padres, tíos y primos que tenía prácticamente cada curso escolar. Si ya es difícil el sentimiento de abandono que se puede generar en la mente infantil, van los lumbreras y siguen exponiendo a sus hijos. De traca.