Te estás justificando a ti misma porque sabes que está mal.
Dices que tus hijos ya son mayores, por lo que tienes tiempo pero no ganas de trabajar en tu relación de pareja.
Plantéate porque no quieres dejar a tu marido, por costumbre, por un tema económico…?
Las personas y las parejas pasan por fases diversas y dejaas que la rutina y el aburrimiento se instaurando puede hacer mucho daño.
Plantea salidas a tu pareja, a cenar, cine, tardeo, montaña… piensa en lo que os gustaba hacer juntos cuando os conocisteis y actualiza vuestra relación.
Si no te apetece trabajar en ello, porque con tu amante ya estás contenta, se valiente, deja a tu marido y permitele ser feliz lejos de ti.