Marta, esa empatía podrías mostrarla también con la persona a la que esta chica nos pide consejo para matar, y no sólo con ella. Por supuesto que una violación no puede ser plato de buen gusto y que merece un castigo, pero ese castigo no puede ser la muerte por la desproporción evidente entre uno y otro daño, desproporción ante la que no estoy ciega por el mero hecho de ser una pobrecita mujer.
Con tantos paños calientes se va a sentir legitimada para hacer cualquier cosa contra él, porque parece que en estas sociedades adalides de la corrección política absoluta las víctimas tienen patente de corso para convertirse en verdugos. Lo que debería hacer o haber hecho es denunciarle y que fuera la Justicia, y no el afán de venganza, la que se ocupara de él.