Por cierto, hace años pasé por una relación de maltrato que me dejó destrozada.
Él sí que me aplicaba la ley del hielo, no necesariamente a consecuencia de una discusión. Estar con él era como caminar sobre cáscaras de huevo; algo le podía sentar mal, cualquier nimiedad de la que yo no era consciente, que por supuesto no me comunicaba y pasaba a ignorarme por completo durante tres o cuatro días: no me hablaba, no me miraba, no me tocaba, pasaba a ser de una frialdad absoluta. Y me volvía loca tratando de entenderlo y volver a entrar en comunicación con él.
No es sólo el silencio, es la retirada total de afecto, el no reconocimiento del vínculo afectivo, el no reconocimiento de la humanidad de la otra persona, con la única finalidad de hacer daño y desestabilizarte.
El espacio que tú necesitas no tiene nada que ver con esto.