Yo creo que no se trata tanto de racismo como de ignorancia y mezquindad. Los que se llevan las ayudas en un sistema tan restrictivo (y más con recortes) son los más vulnerables. Aumentar los recursos públicos es más barato y más eficiente que concertar recursos privados. Y universalizar derechos, especialmente los que facilitan y mejoran la natalidad, la conciliación y la educación, no solo es un gasto sino una inversión para un país.
Si en vez de poner el foco en los más vulnerables lo pusiéramos en las grandes fortunas (que esas sí que evaden, con y sin el beneplácito de la legalidad) y en sistemas más justos de impuestos, tendríamos un país del primer mundo.
Lo repito siempre, pero yo he vivido en países con y sin estado del bienestar, y os aseguro que no os gustaría vivir en uno con la seguridad social o la sanidad pública desmanteladas, y menos con esos sueldos.
Que nadie se equivoque, los que señalan a los inmigrantes no van a gobernar para la clase media/baja trabajadora. Me recuerda a la viñeta de un avaro con muchas monedas sentado a la mesa con dos pobres: uno, con una moneda, y el otro, con ninguna. El avaro señala la única moneda del pobre para que el más vulnerable exija justicia en el sitio incorrecto.