La carta no era para ti, no sé lo menciones.
Simplemente intenta acercarte a ella para que se sienta más escuchada y respetada. Es evidente que no es el bebé de siempre y está entrando en la preadolescencia. Seguirá necesitando límites, pero está formando su personalidad y su lugar en el mundo.
Puede ser interesante para ti ir a terapia también, para gestionar esos sentimientos mejor.
Haz autoanálisis acerca del tema gritos… ¿De verdad es necesario? Puedes relacionarte con ella de otra manera para llegar a acuerdos que sean buenos para ella y para la convivencia?
Ánimo con esta etapa.