Yo creo que es un error perseguir y menospreciar a las personas que deciden tener una vida más parecida a las de sus padres (que por otro lado es lo que han conocido e interiorizado).
Desde ciertos sectores se promueve la idea de que los «valores tradicionales» son un delito e incluso se incita, menosprecia, se persigue o se mira por encima del hombro a la gente que los tiene.
Yo sí creo en la tolerancia y el respeto de que cada persona sea libre de elegir como vivir su vida en base a un criterio propio y formado (sobre todo reflexionado), pero siento que hay una corriente que simplemente te dice cómo tienes que ser y comportarte y si estás siendo o no una buena feminista.
Pues yo creo que es mucho más importante que la gente tenga toda la información posible del mundo que le rodea y que en base a eso desarrolle un criterio propio. Y si en algún punto coincide con el feminismo, pues bienvenido sea, y si en otros puntos no coincide con su ideario, pues también es correcto.
Pero que sea la persona la que decida que partes del discurso compra y de que partes reniega. Lo incorrecto es pensar que otras personas vayan a decidir sobre cómo ha de ser una persona o cómo no.
Me recuerda al antiguo manual de buena esposa de los 50, pero justamente a la inversa. Cada persona que investigue se informa y se construya un criterio, pero que nadie piense ni decida por ellos.