Con mi segunda hija, desde la semana 35, que tuve amenaza de parto prematuro, hasta la 38 que pude dar a luz (porsuerte mi ginecólogo me programó el parto para el día que cumplíamos 38 semanas pero veníamos de una pérdida perinatal de mi hija mayor, así que hay un protocolo diferente), esas 3 semanas estuve tirada en el sofá sin poder hacer absolutamente nada.
Yo no estaba mal de ánimo, a parte del miedo natural por mi situación claro, pero estaba agotadísima físicamente, solo iba de la cama al sofá y del sofá al baño a hacer pis. Mi pareja hacía todo lo de la casa, trabajaba y me hacía la comida. El día que él no podía venir a comer a casa me calentaba un tupper o una lata de comida porque estaba terriblemente agotada.
En mi caso fue agotamiento físico, en tu caso parece que es tristeza, pero yo creo que es algo que puede pasar en el embarazo. Todos los cambios que sufrimos a veces se muestran de una manera y otras veces de otra.
No te preocupes, en cuanto des a luz cambiará todo y te sentirás diferente. Yo el día que di a luz, a parte de sentirme ya tranquila de tener a mi hija viva y sana en brazos, ya parecía otra persona y ya podía levantarme y hacer cosas, ya no estaba agotada todo el tiempo.
Yo también hice deporte todo el tiempo que pude, hasta la semana 35.
Mucho ánimo!