Nada mejor que los ojos de un niño para comprobar lo tétrica que resulta la religión católica, he vivido algún episodio parecido (sobrino llorando aterrorizado en la iglesia ante una imagen de Cristo crucificado , sobrina preguntando en la procesión porqué esa gente llevaba caperuzas tapandoles la cabeza, y algunos iban descalzos y arrastrando cadenas…)
Hace mucho que dejé de participar en esos ritos, soy agnóstica, y puedo entender la confusión infantil ante la representación de semejantes tragedias religiosas…