Esto ha pasado esta Semana Santa y aún me da la risa (y un poco la vergüenza también).
Mi hijo tiene 6 años y hasta ahora nunca había vivido una procesión en directo. Este año pensé que ya era mayor para venir conmigo y mi familia a ver una de las más importantes del pueblo. Todo muy solemne, muy bonito todo el mundo en silencio, la banda tocando suave el paso avanzando con esos movimientos lentos y la peña súper emocionada porque en mi pueblito hay mucha tradición
Y en mitad de ese SILENCIO total va mi hijo y suelta a grito pelao:
¡¡MAMÁ, ESE SEÑOR ESTÁ MUERTOOOO!!
Se refería por supuesto a la figura de Jesús en el paso. Pero él lo vivió como si estuviera presenciando una escena del crimen. Pánico real. Gente girándose, algunos aguantándose la risa, otros escandalizados. Y yo roja como un tomate intentando calmarlo en plan cariño es que es una figura es de mentira… bueno no es de mentira pero… ay mira un tambor.
Desde entonces cada vez que oye un tambor se esconde debajo de la mesa.
Besos!
