Estoy con Kalima.
En mi boda hice lo mismo.
Me casaba y quería cerca a mi familia y amigos, no hacer negocio.
Nunca he ido a una boda «pagando mi cubierto», nunca lo he pedido y siempre lo he dicho cuando me han invitado.
Si aún así me han dicho que vaya por cariño, he hecho lo que he podido y si es por compromiso, directamente no he ido y que se lo ahorren.
Y no es solo un tema de pasta.
Si tengo que pagar el cubierto, prefiero una cena, una salida a un balneario, o un finde con los novios y celebrarlo juntos los 4.