Nadie, tengamos 4 o 40, estamos preparados para afrontar «la primera muerte» de la que somos conscientes. Yo aprovecharía el momento y la excusa para irle contando cositas, explicar la vida, la muerte, dónde vamos (al cielo, seguimos en los corazones de los que nos quieren, etc.), etc.
Ese trabajo te facilitará mucho, a futuro, la comprensión de tu peque cuando viva la muerte de alguien «cercano».
No sé si desde el cole se le ha dado dramatismo e intensidad al asunto pero yo te diría que lo aprovecharas para tener conversaciones con tu peque. Los niños, adaptado a su edad, pueden interiorizarlo todo.