Yo de pequeña también me sentía un niño, la verdad que estaba muy convencida. Por mi parte, lo que hicieron fue retrasarme la pubertad ya que eso no causa daños irreversibles.
Ya de adulta me di cuenta de que gran parte de mi disforia se debía a un autismo no diagnosticado. Ahora más bien me identifico como una persona no binaria y pienso que mi aspecto físico es independiente a mí identidad de género.