Viví gran parte de la vida con micro. Desde hace un año ya no lo tengo y no lo echo nada de menos. El cazo caliento incluso mejor, el calor permanece y no se va tan rápido.
Yo caliento muchas cosas al baño María en el propio recipiente, así no tengo que fregar más (siempre que el recipiente permita).
Igualmente la tostadora también me parece muy prescindible, siempre se puede tostar en una sartén o una plancha.
Prueba, ya verás que ni tan mal.