Me parece precioso tu relato/testimonio… me has hecho reflexionar mucho, tienes tanta razón! Es curioso, porque a mi me pasa algo parecido con una pedazo de cicatriz que tengo en la rodilla y que me flipa porque me recuerda a la infancia mogollón y es una especie de recordatorio de lo torpe que soy. Hasta presumo de ella entre risas… marcas de guerra las llamo.