Tienes una visión ultra romantizada del concepto familia.
Imaginarte criando mientras escuchas música o mientras lo ves compartiendo ratos con sus sobrinos es algo bonito, sí. Pero solo para imaginarlo.
Las que decís que no todo tiene que cambiar radicalmente me vais a perdonar pero no es cierto… En la gran mayoría de los casos, la llegada de descendencia hace temblar hasta la relación más sólida y muchas veces hace que nos replanteemos decenas de cosas.
Es complejo, cansado física y emocionalmente, es duro, a veces solitario.
Tiene infinitas cosas buenas, por supuesto! Pero las sombras son muy grandes y pocas veces se tienen en cuenta.
Si no quieres gestar y parir la opción de la adopción o acogida es ideal, pero piénsalo bien.