Yo fui a un colegio de curas muy abierto y me comí toda la chapa de la muerte de Juan Pablo segundo, le hicimos un homenaje en el patio y todo. A mí la verdad es que no me afectó para nada, fue meramente anecdótico. También tuvimos “celebraciones” especiales cuando el atentado de las torres gemelas, o cuando el tsunami de indonesia, el terremoto de Haití… Nos lo explicaron todo muy bien, y rezamos por ellos, y son cosas que pasan en el mundo en el que vivimos y no me parece mal explicarlo a los niños siempre que tengamos en cuenta que son niños.