Por desgracia si es normal. A fin de cuentas, es un negocio, se llevan nuestros dineros, y cuando no pueden atenderte, directamente te derivan a la pública. Esto lo he vivido con mi padre, entro por las urgencias de la privada, y, cuando no podían solucionar su problema de salud, lo derivaron a la pública. Por eso la sanidad pública es tan importante, porque siempre está ahí para nosotros, por eso debemos defenderla.