A ver. Yo no soy madre así que, digamos, es fácil ver cosas desde fuera, sin lidiar con todos los sentimientos que conllevan. Yo creo que te está doliendo su padre, y has entrado en una batalla ficticia con él, no con tu hijo que no sabe ni lo que está diciendo. Y no, no has roto su confianza ni la seguridad que tiene en ti por el episodio de hoy. Mañana seguirás con él, no te has ido a ningún lado.
Por como te expresas, y porque me identifico, intuyo que piensas y sobrepiensas «demasiado». Procura aprender en algunos momentos a tomar distancia de tu propio pensamiento para no enredarte en una trampa dejando de «ver» algo que es más sencillo.
Te dejo una máxima budista, por si te sirve: tú no eres tus pensamientos. Los pensamientos son ilusiones que creamos sobre la realidad y distorsionan con demasiada frecuencia nuestra capacidad de observación de la misma.