Madre mía, con gente como tú la UE tiene el cielo abierto…
Fue un día, no tenías ni una lata de atún? De sardinas? Embutido?
Venga ya hombre. Que nos ahogamos en un vaso de agua… Y si por lo que fuera ni hubieras tenido agua (que no se de nadie que se quedase sin ella, y mi madre vive en un noveno), pues te vas a la fuente del pueblo con dos garrafas y punto. Para lavarte la cara y beber agua tienes.
Vamos, que a mi me viene un vecino a decirme lo que tu y te digo lo mismo, que no, que te apañes.