Todas te lo han dicho clarito.
Solo añado que las mujeres que he conocido en tu caso, y han tenido niños, han acabado siendo la criada del padre y de los niños. Ellos siguen el ejemplo más cómodo.
No tengo claro que no te quiera, pero desde luego no te respeta.
Tu te deberías respetar más y no consentirlo. Es difícil, lo sé. Podrías empezar por no hacer siempre la comida.