Mándalo de vuelta con sus padres. Si no quieres dejarlo porque te parece que es una decisión muy drástica, dile simplemente que la convivencia no funciona y que seguís la relación cada uno en su casa. O que quieres pausar temporalmente la convivencia, lo que sea. En cuanto pases una o dos semanas tranquila, en tu casa ordenada y limpia, te darás cuenta del peso que te has quitado de encima.