Alucino con vuestras respuestas, la empatía no la repartieron el día que nacisteis. Vale que no se acabó el mundo, pero la chavala tampoco pidió un milagro, solamente alguien que le echase un cable en un momento puntual.
Ojalá algún día os encontréis en alguna situación y recibáis respuestas de ese tipo. Lo de ayudar al prójimo, dejando a un lado los mandamientos, no va con vosotros.
La vida da muchas vueltas y espero que en algún momento os pase para sentiros como pudo sentirse ella.