Hola!
Te entiendo y, cómo dices, hay muchas formas de vivir, de despedirse y de hacer el duelo. Tantas formas como personas.
Tu estuviste en la vida dando todo lo que podías y él sintió tu amor y cariño. También decidiste despedirte de tu padre antes de viajar teniendo en cuenta que probablemente era la ultima vez que lo veías con vida.
Ahora bien, el tanatorio es para velar y despedirse del difunto, así como para apoyar a la familia.
Creo que en tu caso ya te habías despedido y que no te veías con fuerza y cuerpo para velar su cuerpo ni para apoyar al resto de tu familia. Da igual que estés a 20 o a 200.000 km.
El problema es que hay personas que quieren que todos sigan un patrón y no por convicción propia sino por el qué dirán, pero la realidad es que luego cada uno se va a dormir solo y el qué dirán no es lo que te va a dar de comer ni lo que va a cuantificar tú amor hacia tu padre.
Lo mismo pasará con las visitas al cementerio, que mucha gente considera que se ha de ir constantemente y otras personas que creen que una vez fallecida la persona ya se acabó todo.
Yo dejaría pasar el tiempo, que cada uno procese su duelo un poco y más adelante ya habrá alguna ocasión de hablar y que podáis exponer vuestras posiciones. Ahora bien, si estuviste siempre al lado de tu padre deberías de estar con la consciencia tranquila y tú familia debería de saber y tener eso en cuenta. Es decir, lo que has hecho es lo mejor porque mucha gente ignora a las personas en vida pero el día de la muerte se plantan en el tanatorio a llorar lo que no te imaginas y eso es lo más feo que se puede hacer.
Un abrazo, mucho ánimo y espero que tú viaje además de hacerlo realidad te pueda ayudar a recuperarte de esta pérdida.
Pd. La madre de una amiga, que murió de forma muy trágica y dejando hijos muy pequeños, no pudo ir al tanatorio ni al entierro de su hija. Obvio que no era porque no la quería pero su dolor era tan grande que le era imposible salir de su casa.