A veces no es necesario que pase nada para que una relación se termine.
Es evidente que la pasión y el deslumbramiento solo se producen al principio, y todo tiene un fin, aunque nos duela.
Si ya llevas años preguntándotelo quizás es el momento de tomar una decisión. Poner en una balanza qué te compensa si sigues igual o si empiezas un nuevo camino, que no siempre es fácil, pero puede traerte cosas mejores aunque ahora todo te parezca muy complicado.