Las que lo vemos normal sabemos distinguir de favores entre amigas de peticiones profesionales.
Me dedico a la moda, diseño y confecciono ropa, y por supuesto que a una amiga le coso unos botones o un dobladillo como favor gratuito, pero de ninguna manera les voy a hacer un arreglo complejo o una prenda completa como «favor». Lo cobro. Más barato pero lo cobro. Y a mis amigas ni les parece mal, ni les sorprende. Lo dan por hecho y sale de ellas.