Como han dicho más arriba, es algo muy personal.
En mi caso, yo nunca me había planteado en serio ser madre. Sí, era una musiquilla que sonaba ahí de fondo, pero que no llegaba a escuchar del todo. Llevaba dos años con mi pareja cuando lo empecé a hablar con él y solo llevábamos unos meses viviendo juntos. Yo tenía 31 recién cumplidos y él 37. Estuve unos días con la idea rondándome por la cabeza, a lo mejor por haber cumplido los 31, no sé, pero la cosa de ser mamá me empezó a rondar una y otra vez. Se lo comenté a mi pareja y él dijo que necesitaba tiempo para hacerse a la idea, pero a las pocas horas ya me dijo que sí, que adelante. Lo planificamos todo, nos informamos, nos pusimos manos a la obra. Al mes siguiente ya estaba embarazada y no teníamos ni idea de lo que se nos venía encima.
A día de hoy, mi hijo, que tiene 20 meses, es lo mejor que me ha pasado en la vida, pero es cierto que la maternidad es muy difícil. ¿Compensa? Pues depende de con quién hables. A mí sí me ha compensado a pesar de todo, y de hecho estoy a punto de de dar a luz a mi segundo bebé.