Tu vida, tu cuerpo, tus normas. Puede que tu madre hable desde la experiencia y piense que te puedes estar equivocando, pero al final, somos humanos y estamos aquí para eso, para equivocarnos y para aprender. Y tener un hijo podrá ser duro, pero también muy bonito. Te lo digo porque, tengo 21 años como tú, no tengo hijos, pero tengo una hermana pequeña a la que he criado yo y soy prácticamente su madre.
Deja las cosas así, ella seguramente se acercará a ti y a tu hijo porque al final es su nieto. Con el tiempo, ella sabrá que se equivocó.
Y tú, disfruta de ese bebito o bebita que viene en camino, quiérelo mucho y edúcalo para que si el día de mañana tiene una situación así, tú actúes mejor como madre, que tu propia madre.