Si te sirve mi consejo de andaluza y filóloga, que ha vivido más de 10 años en Madrid el acento no es nada se lo que avergonzarse y menos allí que tb tienen el suyo (aunque se crean que no) y encima tienen incorrecciones como el laísmo. Yo he trabajado mucho tiempo cara al público y lo tuve que suavizar pero que no es nada malo ni comerse los finales ni abrir las vocales ni no pronunciar todas las eses, es una derivación del castellano y la gente que se ríe de eso es simplemente idiota.