Pasa de la vecina, la verdad.
Y oye, no te sientes sola, a mi también me pasó algo similar. Lo que no se esperaba la buena mujer, esque le sugiriera que le comprará unas cortinas a su niñito. Que llevaba un año sin poder asomarme al patio de luces a según que hora, que el chiquillo, sin demasiada discreción (Ventana abierta, buena iluminación, ni rastro de cortina), estaba dandose amor a si mismo.