No eres nadie para juzgar el dolor de esta chica. Su padre la animó a hacer el viaje y el duelo es lo suficientemente largo como para estar con el resto de la familia a la vuelta.
Yo, de hecho, si hubiera sido su hermana, le hubiera dicho que no viniera. Que ella vuelva no cambia el amor ni lo vivido, ni devuelve la vida a mi padre. Tenemos una vida para llorarlo y reirlo juntas.
Egoísta es decirle a los demás cómo vivir su dolor.