Tu hija me recuerda a mí. Yo también dije que no era un paquete que entregar y que ese camino lo quería hacer con el que se iba a convertir en mi marido y así lo hicimos y fue lo mejor. Y mi padre es como el suyo, solo que al menos a mí no se me quejaba. Yo hice una boda muy alternativa, no la clásica que le hubiera gustado a él, pero por suerte él y yo no nos parecemos. Así que la boda fue a nuestro gusto y si no le gustaba a mi padre era lo que menos me importaba. Mi madre colaboró en muchas cosas y mi padre en lo que quiso y es de los que piensan que colaborar es soltar pasta y eso no es. Nos ayudó pagando la DJ y un par de cosas más y con eso él era feliz, pero podría haber colaborado haciendo bolsas de chuches, por ejemplo, y no lo hizo.
Piensa en que tu hija sea feliz y que la boda sea como ella y su marido quieren, no es el momento de pensar en tu marido, si quería formar parte de la boda lo primero era formar parte de su vida y respetar los gustos de su hija