Plantéale una situación: ¿Qué pasaría si ahora ella se entera de que hubo un error en el hospital donde dió a luz y le cambiaron el bebé? ¿Dejaría de sentir que es su hijo? ¿Dejaría de querer a la persona a la que ha cuidado, criado y querido? Tal vez así recapacite y aunque no le entusiasme la idea al menos puede que la acepte y con el tiempo acabará queriendo al niño.