También te digo otra cosa, por otro lado: si lo presentas a tu familia y se repite la situación, es decir, no pone de su parte por caer bien y reservar ciertas opiniones a cuando haya más confianza, entonces tal vez deberías darle una vuelta al asunto, porque una cosa son los amigos, que van y vienen y que al final no tiene por qué ser nada «suyo» y otra cosa es la familia, en la cual, a menos que sea un circo (la mía lo es un poco), debería primar la armonía y la cordialidad, y ser más prudentes al comportarse sobre todo por el bienestar de tu pareja (en este caso, él pensando en el tuyo).