En mi caso, la que me creó los complejos fue mi madre. En cuanto pude, le puse los puntos sobre las íes. No cejó en su empeño y hoy em día no tengo trato con ella.
Es más importante la salud mental de tu hijo que «un altercado familiar». Tengo casi 40 años y aún estoy tratando algunos de los traumas creados por esta persona. Pero soy una mujer fuerte, luchadora y que se acepta tal y como es.
Ya puedes ir mandando a tu hermana a freír espárragos.
Y a la que comenta cómo alimentar a tu hijo, decirle que se mire la gordofobia. Y aclararle que no todas las obesidades son por falta de ejercicio y mala alimentación. No conocemos la situación de este peque para hablar a la ligera.
Asegúrate de que tu hijo crezca sano y feliz, y si es con unos kilillos de más, pero no hay riesgo para su salud, lo que opinen los demás, está de más