Creo que tus padres son los típicos que piensan que tendrán el control total de sus hijos, tengan la edad que tengan. Eres adulta y tú decides si quieres o no tatuarte. Si fueses menor de edad y no hubieses pedido el consentimiento de ellos, lo entendería, pero no es el caso. Por mucho que no les guste, deben aceptarlo