Que te vea como quiera, si para ti es una línea roja tendrás que hacerla respetar. Y si tu marido se niega pues lo haces tú.
A mí me parece asqueroso jugar a lamerse la cara. ¿Tu cuñada se ha criado entre perros y gatos o qué?
A mis niños no les dejo ni chuparse los dedos imagínate. Qué ascazo.