En mi boda mis padres y mis suegros pagaron sus invitados, incluyendo familia (fue su regalo). Nosotros solo pagamos a nuestros amigos.
Mis padres se limitaron a familia cercana y su grupo de amigos con los que mi marido y yo teníamos más relación que con algunos tíos.
Mi suegra invitó a amigos (con los que también teníamos bastante relación) y primos, tíos y familiares suyos que mi marido ni conocía. A ella también le habían invitado a bodas de sus hijos y eran compromisos familiares. Lo pagaba ella, por supuesto que no iba a decirle que no podía invitarlos, faltaría más. Además esos invitados fueron muy generosos con el regalo (imagino que igual que ella con sus hijos). Otra cosa es que se hubiera puesto a invitar a vecinos, compañeros de trabajo, etc.o que hubiera dicho que pagábamos nosotros. Que no fue así. Pienso que las bodas son para celebrar algo muy bonito y que hay que dejar que las familias sean felices ese día siempre que se hagan las cosas con coherencia.