Habla con ella (o casi mejor aún, reunión a 4, también con tu marido y tu suegro) y comenta tus inquietudes de manera razonada y tranquila. Piensa también que si tienes unos abuelos que te apoyan en la crianza de tu hijo, a medio y largo plazo eso es un regalo. Mis abuelos maternos, que vivían en la misma ciudad, fueron un gran apoyo para mis padres y yo estuve siempre muy cerca de ellos.