Aquellos que no son padres no tienen la visión de lo que es educar a tiempo completo, desde luego, pero que la gente no se equivoque, trabajar de educador/maestro/profesor no es una labor muy diferente. ¿Qué pensáis, que la gente se dedica a dar clase y punto? No, detrás del currículum, las asignaturas y las evaluaciones,se hace una labor mucho mayor e importante, que es el acompañamiento de las criaturas: cuando tienen conflictos, cuando tienen falta de motivación y problemas de comportamiento, cuando están tristes o enfadados, etc. Por ende, nos encontramos con los mismos retos. Por otro lado estamos en el punto de mira de los padres, que parece ser tienen derecho a criticarte por todo, porque los que nos dedicamos a la educación (esa compleja tarea) tenemos que ser perfectos y complacer a todo el mundo. En fin, que hipócritas somos. Yo tengo las dos visiones, porque también soy madre y reconozco que es una labor muy difícil, que estamos agotados y que a veces perdemos la paciencia, que nos equivocaremos en cosas y que no somos perfectos. Pero la frase «hacemos lo que podemos» creo que es muy pobre y quién lo dice sabe que algo no está haciendo bien. Yo no hago «lo que puedo», sé que hago lo mejor para mi familia, aunque haya cosas a las que no llegue o me equivoque, trato de educar de forma consciente y dedicar el máximo tiempo a mi familia aunque eso suponga renunciar a una parte de mi sueldo, o ir contrarriente en esta sociedad de locos, donde vamos todos con prisa. La culpa es de la sociedad, mayormente, pero como adultos que somos, debemos dejar el ego de lado y remar juntos en esto. Porque si tú como padre sales del paso en esto de la crianza y no te preocupas de educar, de enseñar valores, respeto y empatía, me va a afectar a mí y mis otros niños y a la sociedad en su conjunto, pero vosotros como padres y vuestra criatura, vais a ser los que salgáis peor parados de esto. Por lo que sí, los niños mejor en instituciones educativas todo el día y el poco rato que pasáis con él/ella darle la tablet para que podáis descansar y aquí sálvese quién pueda.