Lo que cuentas es muy escueto para describir la relación con tu madre, pero imagino que habrá mucho transfondo. Una madre es una madre y aún cruel, esa relación materno filial está ahi. Por qué no le propones que aceptas compartir información de tu vida y de cómo te va a través de un psicólogo que tú decidas?
De esta forma ella recibirá terapia y a cambio, sabrá algo de ti y de paso, tú también te sanas un poco. A ver si poco a poco podéis arreglar esa relación, quizás ella necesite de algún diagnóstico e incluso tratamiento
Es muy duro para una madre no saber nada d una hija y sinceramente, va a seguir así aún con orden de alejamiento.