Yo tengo 30 años y en mi época si que nos llevábamos el móvil siempre. Creo que es seguridad, y creo que debería ser decisión de cada padre o madre que si hijo tenga o no su teléfono a su disposición. Si yo fuera una de las profesoras, dejaría que lo llevarán pero en momentos de actividades en conjunto, prohibiría cogerlo. No hay más, la tecnología forma parte de nuestra vida nos guste o no y creo que es importante que cada familia pueda decidir sobre qué es mejor para su hijo