Es difícil encontrar a alguien que reme en la misma dirección y tenga las mismas prioridades económicas, quiera tener los mismos hijos, vivir en el mismo sitio siempre, y la misma opinión sobre «ayudar a familiares que lo necesitan».
Si lo encuentras, cojonudo, ganar el dinero de la familia en dos sueldos ahorra mucho en impuestos porque cuanto mas ganas mas irpf pagas en %.
Pero si no lo encuentras, poner todo el dinero em conjunto es un infierno. El ahorrador está siempre machacado por los dispendios del que tira el dinero por la ventana «porque hay que vivir la vida» y el gastador esta siempre fastidiado porque el ahorrador le recrimina su gasto. En esos casos, lo que hay que hacer es separación de bienes, cuenta conjunta de gastos comunes a la que se aporta a partes iguales o proporcionales, y luego que cada uno se pague los caprichos que quiera. Si el gastador no ahorra, luego que no se queje si al separarse se queda con el culo al aire…
La separación de bienes tiene también ventajas a efectos fiscales, de seguridad de la pareja y de los hijos comunes. El patrimonio de uno no se puede ver afectado por golpes de mala suerte que tenga la pareja