¡Buenas!
Ya que hay muchos posts del tema «¿Cómo llevar la economía con la pareja?», quiero contar las bondades del método que usamos nosotros y que hoy en día es la excepción.
En nuestro círculo más cercano todos lo hacen igual: una cuenta conjunta donde ingresan la misma cantidad mensual (algunas veces de forma proporcional al sueldo) y de ahí salen los gastos comunes y otra para cada uno para sus gastos personales.
En nuestro caso lo hacemos de forma diferente. Nosotros solo tenemos una cuenta en común, donde van las dos nóminas. Y aunque ahora son más o menos iguales, en otros tiempos no lo fueron pero eso nunca fue un inconveniente.
Para nosotros lo más importante siempre ha sido poder estar juntos, porque nos queremos y porque somos un equipo y ambos estamos de acuerdo en que hemos conseguido cosas que, de haberlas hecho de la manera que la hacen nuestros amigos, hubiésemos tardado mucho más.
Por ejemplo, cuando nos fuimos a vivir juntos yo aún no había acabado mi carrera y solo trabajaba los fines de semana, ganaba unos 350€/mes. Él casi que ganaba el salario mínimo 1200€/mes. Teníamos unos 1500€ y de ahí se pagaba todo. No teníamos grandes lujos pero éramos felices viviendo juntos. Si hubiéramos tenido que hacerlo a partes iguales, hasta 2 años después eso hubiera sido imposible. Spoiler: dos años después teníamos casa propia y un hijo en camino.
Después decidimos ahorrar para comprar. Para entonces yo ya trabajaba de lo mío (2300€/mes) y él seguía ganando lo mismo. Habíamos mejorado mucho, ahora contábamos con 3500€/mes… En poco más de un año tuvimos 30000€ (gracias a unos ahorrillos que él tenía de trabajar desde adolescente y lo que ahorramos manteniendo el mismo nivel de vida una vez que yo empecé a trabajar) y pudimos dar la entrada a una casa de pueblo baratija que fuimos reformando a lo largo de un año.
Cuando ya estábamos allí establecidos, y aprovechando su permiso de paternidad se puso a buscar otro empleo donde le valorasen más y el salario estuviera mejor. Si como pareja, hubiera tenido que seguir aportando de forma fija la mitad de todos los gastos, seguramente no podría haberse tomado el lujo de dejar su trabajo y buscar otro a tiempo completo. Pero seguíamos teniendo mi sueldo como ingreso, así que eso no le frenó. No tardó en encontrar otro empleo, con mejores condiciones horarias, y mejor retribución.
Para entonces cobrábamos ambos poco más o menos lo mismo. Pagamos la hipoteca y la reforma de esa casa en 3 años. Y hubo momentos que él aportó más, y momentos en los que aporté yo más, pero al final el esfuerzo conjunto hizo que pudiéramos amortizar la hipoteca (con los intereses que te ahorras) en un período inasumible para esas parejas que lo hacen todo a medias, esperando a que el que menos ingresa reúna la cantidad necesaria, y pagando unos intereses que en el caso de una hipoteca son altísimos.
Su nuevo trabajo estaba en otra ciudad y yo tenía disponibilidad total para cambiar a otra localidad así que vendimos la casa (bastante más cara de lo que la compramos) y conseguimos un piso bien majete en la ciudad con una hipoteca pequeña y que vamos a liquidar en los próximos 3 años si seguimos con este ritmo de ahorro.
Y no es que no hayamos tenido otros gastos, cuando nació nuestro segundo compramos un coche familiar, que hemos acabado de pagar hace apenas un mes (también liquidando el préstamo en 3 años en vez de los 10 que nos hizo la financiera) y ahorrándonos un buen pero buen pico de intereses y la parte proporcional del seguro de vida que te hacen contratar y que también pagas.
Todo esto es posible porque:
1 – Tenemos las mismas prioridades
2 – Somos responsables económicamente y nos consultamos antes de hacer gastos innecesarios
3 – Nos queremos y no basamos nuestra relación en «yo aporto más que tú, me debes x»
En todo este tiempo absolutamente todo lo que hemos tenido a nuestro nombre ha sido al 50% independientemente de quién aporte más porque entendemos que por separado habríamos tardado mucho más y que esto es una carrera de fondo en el que somos una familia y no meros compañeros de piso.
También quiero añadir, que también existen inconvenientes a este modelo, y es que mientras otras parejas prefieren pagar sus deudas sin ir haciendo amortizaciones, se pueden permitir el lujo de hacer viajes, cenar fuera e ir de compras más a menudo, gastar más en ocio, etc. Tampoco tuvimos fiesta de boda, sólo fuimos a firmar al ayuntamiento. Pero creo que a largo plazo es más inteligente hacerlo como nosotros, porque antes de los 40 años habremos conseguido tener todas las necesidades básicas y no tan básicas cubiertas, 0€ en deudas y habiendo pagado un total de dinero menor por ahorrarnos los intereses.
Yo desde luego tengo claro que no hubiera podido cumplir la mitad de mis objetivos de vida que llevo cumplidos hasta ahora de no ser por haber hecho piña de esta manera con mi chico. Creo que la visión actual es tan individualista y egocéntrica que al final quizá el que gana más sale ganando en lo económico pero se pierde otras cosas por no ser más generoso con la persona que al final, se supone que es la que ha escogido para ser su compañero/a de vida.
Espero haber compartido con vosotras otra realidad que no es lo habitual hoy en día, pero que también tiene sus ventajas, y me gustaría saber si otras parejas que lo hacen como nosotros están de acuerdo en nuestro planteamiento, o si podéis hacerme ver desventajas de este modelo que yo esté pasando por alto.
Os leo
