El problema no es que la gente se siga casando, sino las expectativas de las partes involucradas. Cada cual tiene derecho a hacerse la boda que quiera, sea en un hotel 5 estrellas o una barbacoa en una casa rural. Lo que no debe de ser es que los del hotel 5 estrellas pretendan que los invitados se la paguen (ni los invitados sentir la obligación de pagarla) y mucho menos que no hagas la boda que quieras porque tus «amigas» lo consideren cutre. Si a ellas se las pagan sus padres y encima hacen caja con los regalos, no debe de ser un factor para que no hagas lo que quieras y puedas permitirte. Que les parece cutre? Pues que no vayan y eso que te ahorras. Eso sí, también te dejan claro la clase de amigas que son.
Cómo que «no es justo para los invitados»? Los invitados son exactamente eso: invitados. Se les invita a celebrar una ocasión importante y no tienen por qué opinar sobre el tipo de boda a la que se les invita, ni se debe esperar que la financien.